La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, participó este miércoles, día 2 de abril, en el acto conmemorativo del cincuenta aniversario de la puesta en marcha de la Facultad de Medicina de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC).
En el acto, Monzón estuvo acompañada por el rector de la ULPGC, Lluís Serra, el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y el decano y la decana de las facultades de Ciencias de la Salud de la Universidad de La Laguna y de la ULPGC, José Luis Pais y María del Mar Tavío, respectivamente.
Durante su intervención, la consejera destacó algunos de los hitos alcanzados a lo largo de las cinco décadas de trayectoria de la Facultad, tales como la formación de cientos de médicos, la consolidación de los programas de posgrado y de especialización, la creación de convenios con los hospitales canarios e internacionales para la formación en Mozambique, por ejemplo, y la innovación en metodología de enseñanzas y de aprendizaje en medicina.
“ En definitiva, como sociedad, hemos sido testigos de la evolución de la medicina, de los avances científicos y tecnológicos que han transformado la forma en que entendemos y abordamos la salud”, apostilló Esther Monzón.
También destacó el papel fundamental de los docentes que han contribuido a la mejora de la sanidad en el archipiélago, compatibilizando en la mayoría de los casos con su actividad clínica. “Su dedicación, su esfuerzo y su compromiso son también el reflejo de la calidad de la atención que ofrecemos al paciente”, matizó la consejera.
Para finalizar también hizo hincapié en los retos de futuro. “Estos desafíos, que están también presentes en la formación médica, nos reafirman en el compromiso con la excelencia en la que trabaja el ámbito universitario para, por un lado adaptarse a los avances tecnológicos y digitales en la enseñanza y práctica médica, y por otro para reforzar la investigación en salud y la formación basada en la humanización de la medicina y los avances en la seguridad del paciente”, concluyó Monzón.